Destinos
Bogotá, Armenia, Cartago, Buga y Cali
Bogotá, Armenia, Cartago, Buga y Cali
DIA CERO:
Salida desde Bogotá 8:00 pm hacia el departamento del Quindío.
PRIMER DIA:
En las horas de la mañana llegada al hotel, Desayuno. Visita al Valle de Cocora un atractivo natural con hermosos paisajes de la palma de cera, ingreso a los miradores (manos de cocora) y zonas de fotografía como: El jeep y el letrero cocora. Visita a los municipios de Salento y Filandia (ingreso al mirador encanto); En la tarde City tour panorámico por Armenia. Regreso al hotel y Cena.
SEGUNDO DIA:
Desayuno. En la mañana visita al Parque del Café, una mezcla perfecta entre diversión, paisaje, adrenalina, café, cultura cafetera, atracciones, tradición y arquitectura. Retorno al hotel y Cena.
TERCER DIA:
Desayuno, Salida hacia Cartago - Valle, recorrido por el municipio conocido por su cultura de bordados y artesanías. Visita a Buga y Basílica. Desplazamiento a la ciudad de Cali, recorridos panorámicos por: el sendero de los gatos, plazoleta Jairo Varela, estadio Pascual Guerrero y la plaza de los Cholaos. Regreso al hotel y Cena.
CUARTO DIA:
Desayuno, visita al Zoológico de Cali, un lugar con gran variedad de animales salvajes, diversidad de flora y fauna. Visita al Barrio San Antonio, Mirador Sebastián de Belalcázar y el Museo de la salsa. Regreso al hotel y Cena.
QUINTO DIA:
Desayuno, Regreso a la ciudad de Bogotá (Fin de nuestros servicios).
TARIFAS POR PERSONA EN PESOS

NOTA: Tarifa niño aplica para edades entre los 3 y 10 años
SALIDAS 2026

En el Quindío, la cultura cafetera se manifiesta con una amabilidad pausada y un respeto profundo por el entorno; la vestimenta ideal es casual y apta para el clima de montaña, aunque se recomienda recato al visitar las coloridas iglesias de los pueblos cordilleranos. En contraste, Cali vibra con una energía tropical donde la salsa es el eje de la vida social y el calor dicta el uso de telas frescas, reservando un estilo más sofisticado para las noches de baile. Ambas zonas comparten una herencia católica marcada, por lo que el decoro en templos es esencial, mientras que la hospitalidad se siente en cada interacción, ya sea a través de un "tinto" en una finca o un "voseo" cálido en una avenida caleña.
No se requieren vacunas.